El Precio del Arreglador
En un pequeño pueblo rodeado de montañas, vivía un hombre llamado Mateo que tenía una habilidad única: podía arreglar cualquier cosa.
Mateo era conocido por su trabajo meticuloso y su paciencia infinita, pero también por su precio elevado.
Un día, un joven llamado Lucas llegó a la puerta de Mateo con una bicicleta rota.
Lucas explicó que necesitaba el arreglador para llegar a la ciudad y encontrar trabajo.
Mateo miró la bicicleta con detenimiento y dijo: «Esta no es una tarea fácil. Tendrás que pagar bien por el trabajo».