El Fin de los Días
La ciudad estaba sumida en el caos.
Una extraña gripe se propagaba rápidamente, y los hospitales colapsaban bajo la presión.
Dave, convencido de que era el inicio del apocalipsis, decidió actuar.
'Kevin, esto es serio. No podemos salir', dijo mientras clavaba tablas en la puerta.
Kevin, su compañero de piso, lo miró con escepticismo.